#13 A Ghost Story (2017), de David Lowery

Nuestro siglo se siente con los recursos y la confianza para transitar fluidamente en las que antes eran zonas de fractura o distancias insalvables: entre la vida y la muerte; entre el pasado y el futuro; entre el cosmos infinito y el caos infinitesimal. Nuestro siglo hace que las diferencias cualitativas se vuelvan cuantitativas, con la esperanza de extender el campo de batalla y agregar cartas a un naipe que nos permita jugar juegos mejores, juegos que dilaten más eficazmente el ineluctable aburrimiento al que nos condena nuestro siglo. Nuestro siglo ya sabe que la respuesta, cualquiera sea la pregunta, no está en la ciudad sino en aquellos parajes donde hay poca gente o simplemente donde no hay nadie, porque nuestro siglo intuye que la respuesta no está ni puede estar en la (otra) gente. Nuestro siglo recordó que el amor puede mover el sol y las estrellas porque vive en el tiempo del sol y las estrellas, aunque eso lo haga mutar en otra cosa, en un eco que retorna eternamente hasta volverse invisible y desaparecer. Aunque siga estando ahí. Nuestro siglo se expande transversalmente, a la vez que se percibe a sí mismo como el resultado de una reiteración longitudinal de origen olvidado y destino predecible. Nuestro siglo está atrapado.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s